El observador de OVNIs observado

Por | 5 abril, 2012

La semana pasada nos llegó un mensaje de un lector, aludiendo a un artículo sobre la visión escéptica del fenómeno OVNI. Su principal inquietud fue hacernos notar que los astrónomos sí han visto OVNIs en algún momento de sus vidas, a modo de refutar un par de frases del citado artículo donde se menciona lo contrario. De paso mencionó unos supuestos casos ocurridos en observatorios en Chile (aunque sin aportar más antecedentes), en virtud de reforzar la idea de que estos científicos también “saben algo” sobre el fenómeno, condimentado con declaraciones que algunos astrónomos habrían dado a investigadores del proyecto Blue Book, en los años ’50 (sin aportar más antecedentes tampoco).

En AECH consideramos importante responder este mensaje, pero a la vez hacerlo público, ya que queda en evidencia una confusión común entre quienes se interesan por estos fenómenos: la asociación inmediata (homologación) de los conceptos “OVNI” con “ET”.

Para partir, las frases a las que nuestro lector alude del artículo citado son:

¿Por qué los Astrónomos, no reportan avistamientos de”OVNIS“? (…) ¿cómo es posible que si astrónomos, tanto profesionales como aficionados quienes pasan mucho tiempo observando el cielo, sean otras las personas que “logran ver Ovnis”?


Si lo notan, las frases del artículo ponen en comillas a “OVNIS” precisamente porque su intención es exponer la conceptualización popular del fenómeno, que asocia cualquier cosa-no-identificada-en-el-cielo con algo extraterrestre. Mi impresión es que tanto astrónomos profesionales y aficionados (me incluyo) alguna escasa vez vimos algo que no logramos explicar inmediatamente, dentro de nuestros conocimientos, con la única diferencia que la asociación no será a hombrecitos grises, sino a una causa natural o artificial hecho por el hombre, en concordancia con el famoso precepto de la navaja de Occam.

Por lo mismo, no tiene sentido que un astrónomo “reporte” a la luz pública haber visto algo que no logró identificar, ya que no tiene ninguna evidencia para pensar que aquello era algo extraordinario que ameritara reportarse. Al hablar de que otras personas “logran ver Ovnis”, se expone simplemente que aquellos no familiarizados con el cielo verán con más frecuencia “cosas” que les resultarán desconocidas; si mezclas eso con alguien que tiene una fascinación por lo extraterrestre y no suele aplicar el principio de parsimonia, el resultado lógico será un montón de reportes de OVNIs.

Respecto al informe Condon y los reportes del Proyecto Blue Book, más allá de
que pueda existir un puñado de declaraciones “más válidas” por provenir de astrónomos (me gustaría ver las declaraciones, de paso), creo que es importante tomar en cuenta el contexto histórico: estamos hablando de los años ’50, en pleno auge del fenómeno OVNI (si tomamos como inicio el caso Arnold de 1947) pero también de la Guerra Fría, con más de algún experimento aéreo que lógicamente no sería del conocimiento público, y que pudo contribuir a esta avalancha de reportes. Por otro lado, así como avanzó la tecnología en crear aparatos “voladores”, también avanzó el conocimiento sobre fenómenos meteorológicos o astronómicos, por lo que no debería resultar tan crítico si un astrónomo de los años ’50 no pudo identificar algo que quizá está mucho mejor estudiado en 2012.

Por último, cabe confirmar el hecho de que la observación astronómica actual es a través de computadores y viendo un campo de visión muy pequeño, pero es un hecho irrelevante si con ello se pretende “explicar” por qué los astrónomos no han visto OVNIs (también me gustaría ver antecedentes de los supuestos casos deslizados por nuestro lector, en los años 1964, 1972 y 1985); los astrónomos amateur siguen observando a cielo abierto (y pasando frío :)) y siguen sin ver naves extraterrestres. Si bien no existe la imposibilidad de esas visitas, como afirma el físico teórico Michio Kaku, no dejan de ser especulaciones que siguen necesitando de *evidencia* para ser aceptadas dentro de nuestra realidad.

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  • Un ufólogo analizando las pirámides y los moai, es lo mismo que un adolescente de 14 años analizando los resultados del CERN.

    A menos que sea un experto arqueólogo o que posea un equipo científico multidisciplinario que le ayude a analizar la evidencia, no va a ser capaz de entender ni siquiera por “achunte”, que diablos significa los jeroglíficos egipcios u otros símbolos, y al final va a construir hipótesis imposibles desde lo más profundo de su ignorancia en el tema.

    Lo mismo con todo lo demás. Los ufólogos, como mínimo, deberían tener estudios universitarios en meteorología, astronomía, geología, para no dar palos de ciegos y sacar conclusiones apresuradas.

  • Un ufólogo analizando las pirámides y los moai, es lo mismo que un adolescente de 14 años analizando los resultados del CERN.

    A menos que sea un experto arqueólogo o que posea un equipo científico multidisciplinario que le ayude a analizar la evidencia, no va a ser capaz de entender ni siquiera por "achunte", que diablos significa los jeroglíficos egipcios u otros símbolos, y al final va a construir hipótesis imposibles desde lo más profundo de su ignorancia en el tema.

    Lo mismo con todo lo demás. Los ufólogos, como mínimo, deberían tener estudios universitarios en meteorología, astronomía, geología, para no dar palos de ciegos y sacar conclusiones apresuradas.