Me robaron el auto: cuestiones estadísticas

Por | 18 julio, 2011
Robo de auto
[original]

Este 17 de mayo de 2011 ud. se habrá enterado, a través de los tradicionales infomerciales disfrazados de noticia que abundan en nuestros medios, sobre la campaña “Auto Seguro” y el proyecto “Me robaron el auto“, que pretende entregar una herramienta para la denuncia de los robos de vehículos y proveer estadísticas al respecto. Por infinita casualidad, la misma noticia apareció simultáneamente en varios medios.

Tras haberles realizado una serie de preguntas por Twitter y haber recibido apenas una respuesta pública de su parte, esta iniciativa de las aseguradoras agrupadas en PROSE-Chile, ofrece una serie de estadísticas que, sin llegar a mentir, omiten una serie de detalles que restan significativa utilidad al honesto lector; diligencia que no abandonan en su notorio afán por recopilar noticias impactantes sobre robo de vehículos, con un fragante sesgo de confirmación. Le invitamos a recorrer sus pormenores.

Ránking de modelos de auto más robados

En un gráfico de torta completa, muestran los 10 modelos con más incidencias. Estos porcentajes, sumados, a penas superan el 50% (53,64%), habiendo un sobredimensionamiento visual en su presentación como torta al omitir un gran “Otros” que cubra la otra mitad (46,36%).

Marca/Modelo: Porcentaje
SUZUKI SWIFT: 16,36
TOYOTA YARIS: 15,45
TOYOTA RAV-4: 6,36
KIA MOTORS: 2,73
SUZUKI GRAND NOMADE: 2,73
TOYOTA 4RUNNER: 2,73
CHEVROLET AVEO: 1,82
CHEVROLET CHEVROLET: 1,82
HYUNDAI: 1,82
HYUNDAI TUCSON: 1,82

No respondieron mi pregunta (martes 17 de mayo de 2011 a las 12:27:16 CLT) acerca de si esta medición estaba normalizada respecto de la popularidad y existencia de cada modelo en el mercado, siendo a priori esperable que haya más robos sobre un modelo con más ejemplares en circulación, sin que su incidencia mayoritaria indique necesariamente un mayor riesgo para los propietarios de estos modelos (podría ser incluso al revés); hay que tener cuidado con la falacia de negación del ratio base.

Ránking de comunas más siniestradas

Nuevamente, se repite la torta sobredimensionada del caso anterior. Las comunas listadas, en suma, apenas superan el 50% (54,12%), faltando un gran “Otras” con la mitad restante (45,88%).

Comuna: Porcentaje
SANTIAGO: 9,94
ANTOFAGASTA: 8,42
PROVIDENCIA: 7,35
LAS CONDES: 5,98
NUNOA: 4,64
CONCEPCION: 3,93
TEMUCO: 3,64
IQUIQUE: 3,46
MAIPU: 3,45
PUENTE ALTO: 3,31

Similarmente, tampoco respondieron mi pregunta (martes 17 de mayo de 2011 a las 12:26:38 CLT) respecto de su normalización por el parque automotriz de cada comuna. Es esperable a priori que haya más vehículos para siniestrar en una comuna donde hay un mayor parque automotriz, sin que signifique que los dueños de autos en aquella comuna enfrenten un riesgo necesariamente mayor que el resto (podría ser incluso al revés); nos volvemos a topar con la falacia de negación del ratio base.

Ránking de regiones más siniestradas

La lógica es análoga a las comunas y queda como ejercicio para el lector.

Mapa del riesgo

Mapa del riesgo sobre Santiago

En la portada del sitio, ofrecen una cuadricula superpuesta al mapa de la ciudad, pintando con colores verde, amarillo y rojo los sectores con más siniestros.

La única pregunta que me respondieron fue aquella referente al rango de valores que representa cada cuadro:

@luchostein_cl La escala podrá cambiar en el futuro. Hoy tenemos Verde: 0 a 14 robos, Amarillo: 15 – 56 robos, Rojo: 57 a 147 robos. Saludos (martes 17 de mayo de 2011 a las 16:41:19 CLT).

No me explicaron por qué (miércoles 17 de mayo de 2011 a las 23:38:03 CLT) la elección de esta arbitraria (y dinámica) escala, la cual adolece de estar bastante cargada al rojo, habiendo 15 valores que pintan verde, 42 que pintan amarillo y 91 que pintan rojo. Habría sido razonable separar en tres rangos de un tercio de intervalo cada uno, pero el mapa terminaría dando bastante menos miedo 😉.

Habría sido interesante conocer también por qué la cuadricula tiene la dimensión que tiene (aproximadamente 600 metros por 600 metros), pues el coloreo del mapa es sensible a la resolución usada. En un extremo, un gran cuadrado del porte de toda la ciudad, ¿de qué color habría sido (promedio)? (apostaría que verde); en el otro extremo, cuadrados demasiado chicos podrían llegar a tener cero o un siniestro, quedando todos verdes. ¿Por qué eligieron la resolucion usada? ¿Optimizaron así la cantidad de rojo en el mapa? 😉

¿Hasta qué punto son concluyentes, entonces, los sectores de alto riesgo que se observan en el mapa? ¿Consideran, al menos, la posibilidad de estacionar vehículos en cada sector? En un sector altamente concurrido y con pocos estacionamientos protegidos, es esperable, a priori, que pueda haber más robos; por el contrario, en grandes terrenos donde no haya atracción de público, es esperable que ni haya vehículos para robar. El lector podrá también evaluar qué se puede concluir con los “Puntos de Interés” que se pueden visualizar en el mismo mapa.

Delincuentes: se les acabó el recreo 😉

Esto último no es menor, pues, como habrá ud. visto en la noticia referida, esta información fue usada por la I. Municipalidad de Santiago para repartir “gratuitamente” (¿quién lo financió, no existe “gratis”?) cien dispositivos de seguridad en el Barrio Universitario del Barrio República, donde se aprecia una franja roja en el mapa, a aquellos propietarios de los dos modelos más robados. El Alcalde afirma que los robos podrían disminuir en un 80% con tales y cuales medidas tecnológicas; sería interesante que nos documentase cómo realizar tal estimación (tal vez Fulano dice que es sólo un 10% y Sutano piensa que es un 99%). A mí, al menos, me queda más o menos claro dónde faltan estacionamientos protegidos y cuánto le sirve a los estudiantes el sistema de transporte público (considerando de donde vengan, pues a la llegada tienen estación de Metro).

Sepa el lector que las estimaciones confiables de costo-efectividad de las medidas de seguridad son generalmente complejas de calcular y hay que considerar también la posibilidad de que las medidas de seguridad puedan ser utilizadas en contra de los mismos intereses que se pretende defender. ¿Valió la pena el dinero gastado? ¿En alguna parte se consideró el valor promedio de los vehículos robados?

El mercado de la seguridad es un Mercado de los Limones y cabe condimentar con un grano de sal las noticias al respecto, sobre todo considerando el esperable interés económico que las diversas iniciativas privadas detrás de ellas puedan tener en el aumento del consumo de sus productos. El miedo irracionaliza el consumo; cabe cuidarse de temer al tigre allá donde sólo se ven manchas. ¿Cómo beneficia esta iniciativa/publicidad a la venta de seguros automotrices, dispositivos de seguridad para automóviles y servicios de asesoría legal? (la empresa de asesoría legal A.L.T.O. S.A. es una de las involucradas).

Sobre la metodología

Cabe considerar que los números ofrecidos bien pueden obedecer sólo a las denuncias. Por favor, estimado lector, no piense que me opongo a poner atajo a un robo que además se utiliza para cometer otros delitos (70%, según ellos), pero estadísticas tan burdamente sesgadas difícilmente le permitirán conseguir el objetivo de “comunicación y cultura” que anuncian, mientras que los costos de las decisiones de seguridad pobremente informadas los pagará, definitivamente, usted.

El interesado lector podrá deleitarse con más estadísticas en el sitio del patrocinador PROSE-CHILE – Protección y Seguridad.
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  • luchostein

    En China, otro gallo cantaría 😉

  • lo mejor de mi auto chino, es que a nadie le interesa robárselo… y soy feliz por eso xD

    • luchostein

      En China, otro gallo cantaría 😉

  • lo mejor de mi auto chino, es que a nadie le interesa robárselo… y soy feliz por eso xD

  • luchostein

    @twitter-43761846:disqus : Cuidado con confundir el "no creer en" con el "creer que no". Desafortunadamente, no me atrevería a afirmar que la RAE va a tono con el desarrollo contemporáneo del debate. El "no creer" no necesita demostrar nada. El "creer que no" es sólo creencia (así como el "creer que sí"). El decir "existe" ya exige demostración, cosa que el decir "no existe" también requiere, aunque esta última no es abordable empíricamente.
    Del punto de vista lógico, la única forma de abordar la demostración del "no existe" es ser capaz de barrer con todas las posibles existencias y demostrar que ninguna se cumple. Abordar la "no existencia" a esta altura, aparte de irresoluble, es artificialmente complejo, pues el problema previo es: ¿en qué se basa la afirmación de que existe? Al final, se cae en un juego de usar la misma palabra, "existencia", para conceptos distintos: físico, metafísico, sobrenatural.

    En el contexto físico, afirmar existencia exige evidencias empíricas, a menos que se quiera aceptar que existe así como también existe un unicornio rosado transparente debajo del arco-iris. Demostrar su no existencia requiere barrer todo el Universo de alguna forma que pueda observarse todo (o sea, no se puede) y descartar su presencia.

    En el contexto metafísico, se puede decir que existen muchas cosas, siendo Dios sólo una de ellas. El problema aquí es que casi nada puede no-existir. ¿Cómo se puede abordar la contra-argumentación de la existencia metafísica del alma?

    En el contexto sobrenatural, si el Dios existe más allá de la Naturaleza, ¿qué estamos entendiendo por "existe"? Si es efectivamente sobrenatural, no hay relación alguna entre esa cosa y acá donde vivimos en nuestra naturaleza y, en el mejor de los casos, sólo se merece la absoluta apatía (apateísmo). Ahora, si se argumenta que sí tiene injerencia en la Naturaleza, se recae en la existencia física y se exigen evidencias.