XXIII Encuentro Escéptico: "La conciencia: La última frontera"


Un amplio y diverso grupo de personas llegó al XXIII Encuentro Escéptico el martes 10 de abril recién pasado, convocado por la Asociación Escéptica de Chile, y que inaugura el comienzo de los tradicionales encuentros de divulgación científica popular, que hace dos años que la AECH realiza junto a un tremendo equipo de miembros, colaboradores y simpatizantes del conocimiento, con el único fin de acercar la poesía de la ciencia al ciudadano común y corriente, estimulando así su capacidad crítica, junto al debate racional, en cada una de las jornadas.

La conferencia del abogado y escritor Nolberto Salinas se tituló “La conciencia: La última frontera”. La conferencia dio inicio al ciclo de conferencias AECH 2012, que suman un total de 23 versiones y en donde hemos visto pasar a importantes académicos y divulgadores de la ciencia.

El Restaurant Interludio es la nueva casa que nos acoge y que le da cabida al público que está aumentando, demostrando que esta ola de racionalidad y pensamiento crítico se está transformando en un movimiento importante dentro de las actividades culturales disponibles para todos quienes tengan inquitudes intelectuales.

La charla estuvo profundamente interesante con un gran despliegue visual y conceptual, que dejo a varios apelando a su patrimonio neuronal con el fin de seguir el hilo de la charla que para los entendidos en materias como la neurociencia y la filosofía de la mente, es considerado uno de los problemas más duros de las ciencias cognitivas.

Posteriormente se dio paso al debate que permitió a varios contertulios hacer sus preguntas, comentarios y refutaciones, sellando una jornada de lujo con un invitado osado y atípico que nos entrego una hipótesis personal con respecto al fenómeno de la conciencia, permitiéndonos vislumbrar la posible relación entre ciencia y metafísica como una posibilidad de solución a este enigmático problema.

Podcast del Encuentro

Primera parte:


Segunda parte:


Video del Encuentro

Primera parte:


Segunda parte:


Tercera parte:


Cuarta parte:


Quinta parte:


Sexta parte:


Séptima parte:


Octava parte:

4 comentarios:

Palmiro Neira dijo...

Me hubiera encantado asistir, pero ahora vivo en otra ciudad. Espero que se masifique los encuentros no solo en santiago sino también en regiones, y así también el pensamiento critico.

Pablo Inostroza dijo...

Es interesante lo que señala Nolberto, ya que si acepto, que todos los estímulos visuales, táctiles, olfativos etc. que percibo son emulados dentro de mi cerebro y, el producto de esta acción es la única realidad que conozco (sumado a que no veo hacia afuera como me hace creer mi cerebro, “efecto ventana”). Debo admitir, que toda la realidad que me circunda por ejemplo: mis manos sobre el teclado mientras escribo estas palabras, la mesa, el computador y las paredes de mi habitación, no están sucediendo en el allí afuera. Lo anterior, es bastante contra-intuitivo, una persona podría argumentar que acepta que el cerebro emule el allí afuera, pero pensar que las cosas que percibo exteriores a mi cuerpo y mi cuerpo mismo en este mismo instante es justamente la realidad que construye mi cerebro, seria a lo menos descabellado. Esto, por que tendría que aceptar que el mismo, no es más, que una imagen virtual. Sin embargo, ¿acaso no estaría esta persona bajo el influjo del efecto ventana?, la respuesta es mas que lógica, Si.
                                                                                         
Desde mi perspectiva, lo importante que propone Salinas, es una solución bastante racional al problema difícil de la conciencia y de paso resuelve el problema de la dualidad mente-cuerpo, no existiendo una división entre res cogitans y res extensa, todo son sensaciones, nada mas, ni nada menos, pero con fundamento neurocientífico (lo que siempre se agradece). Mis saludos y agradecimientos a la AECH por difundir la razón y el libre pensamiento!!!.

Roberto Aguirre Maturana dijo...

Lo bonito del asunto es que la lógica, la razón, el escepticismo, el método científico, etc. funcionan igual de bien si prescindimos del presupuesto intestable e innecesario de que existe una realidad externa objetiva.

Pablo Inostroza dijo...

Completamente de acuerdo contigo Roberto, lo interesante, es que hoy sabemos que la información que nos llega a través de los órganos de los sentidos, incluida la piel, es de más de 11 millones de bits por segundo. Pero construimos nuestra realidad interna y nuestra ciencia con la información que por término medio suele manejar la consciencia (que es de 16 bits por segundo). Es increíble todo lo que hemos logrado por medio de la ciencia desde este ínfimo flujo de información.



Contenido con copyright de sus autores al año de publicación, licenciado bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Chile (CC BY-NC-SA 3.0)