"
Hay una fuerza superior que mantiene todo en orden", me dijo ya con voz traposa antes de agotar el último sorbo de su fría cerveza cuyas burbujas ascendían caóticamente por su vaso y su mano la calentaba por equilibrio térmico. "
Llámala Fuerza Jedi o como quieras, pero existe", remató. El alcohol ya venía haciendo su efecto y desde hace un rato que no me cedía oportunidad para contra-argumentar, así que opté por rendirme ante el despropósito que habría significado el continuar un pretendido debate constructivo en tales condiciones, vislumbrando un previsible desenlace. Ya con menos ruido y humo, comparto con uds. algunas precisiones sobre ese orden.
Saque su número, por favorPara efectos pedagógicos, considere un centro de atención a clientes con tickets numerados para establecer el orden de atención de los mismos, a quienes se les pide que se formen en fila. El sistema "fila" se puede describir como el conjunto formado por la posición relativa de los clientes dentro de la misma, asociada a cada tícket. Ejemplo: (3, 5, 1, 9, ...). Diremos que la fila está ordenada según el tícket de cada cliente cuando esa asociación forma una progresión estrictamente creciente. En el ejemplo: (1, 2, 3, 4, ...)
El orden como improbabilidad
Hay muchas filas posibles, según cómo los clientes se posicionen de dentro de ella, dando lugar a sus varias
permutaciones, de las que hay más permutaciones posibles mientras más clientes haya. Sin embargo, hay una sola permutación que es la permutación ordenada. La cuestión es, si permutamos aleatoriamente a los clientes dentro de la fila, ¿cuál es la probabilidad de resultar exactamente con la fila ordenada?
Hay una sola permutación dentro de todas las posibles que cumple esta condición, mientras que todas las demás, no. Esto es, la permutación ordenada es improbable.