El Elogio al clero homofóbico y natalista

"Extracción de la piedra de la locura",
El Bosco
Corriendo pleno siglo XXI, nuestro Estado presuntamente secular es gobernado cual convento por la secta integrista católica del Opus Dei, apoyados "moralmente" por pregoneros evangélicos, vetando políticas de salud pública y entrampando proyectos de derecho civil al capricho de supersticiones pastoriles previas a la Edad del Bronce.

El reconociblemente escéptico Erasmo de Rotterdam ya retrataba allá por 1509 en su "Elogio a la Locura", aquella común idiosincracia hasta hoy reconocible en el concubinato incestuoso entre el poder político y la disvarianza clerical. Quién mejor que La Locura para explicitar los alcances de tal inmundicia: el lucro de los clérigos y de los gobernantes que convenientemente les adoran, instrumentalizándose mutuamente mientras se aprovechan de la credulidad de su pueblo.


Cabe dudar de cuánto ha cambiado la religión cristiana y la predisposición crédula de su grey en estos cinco siglos pues, a pesar de que hoy las personas no tienen exactamente las mismas supersticiones que en los tiempos de Rotterdam, contingentemente, el grueso de la superstición cristiana sí se mantiene... así como la inmiscuyencia de la(s) Iglesia(s) en el Estado secular también continúa:


Capítulo XL

Queda otro estilo de hombres el cual, sin duda alguna, pertenece por entero a nuestra grey. Se complace en escuchar o explicar falsos milagros y prodigios y nunca se cansa, por maravillosas que sean, de recordar fábulas de espectros, duendes, larvas, seres infernales y otros mil portentos semejantes, los cuales cuanto más se apartan de la verdad, con tanto mayor placer son creídos y hacen titilar los oídos con afán más deleitoso. Y ello no lo emprenden solamente para matar el tedio de las horas, sino también a fin de ganar lucro, singularmente para los sacerdotes y los predicadores. Parientes suyos son quienes profesan la necia, pero agradable persuasión de que si ven una talla o una pintura de San Cristóbal, esa especie de Polifemo, ya no se morirán aquel día, o que si saludan con determinadas palabras a una imagen de Santa Bárbara, volverán ilesos de la guerra, o que si visitan a San Erasmo en ciertos días, con ciertos cirios y ciertas oracioncillas, se verán ricos en breve.

De la misma manera que en San Jorge han encontrado a otro Hércules, lo propio han hecho con San Hipólito, cuyo caballo casi llegan a adorar, teniéndolo devotamente adornado con jaeces y gualdrapas. A menudo se concitan los favores del santo con alguna ofrendilla y tienen por digno de reyes el jurar por su casco de bronce.

¿Y qué diré de estos que se ilusionan halagadoramente con fingidas compensaciones de los pecados y, por encima de todo error, miden, como con una clepsidra, los tiempos del Purgatorio, los siglos, los años, los meses, los días y las horas, a modo de una tabla matemática? de aquellos que, valiéndose de ciertos signos y ensalmos que algún piadoso inventor ideó para bien de las almas o para su propio lucro, se lo prometen confiadamente todo, riquezas, honores, placeres, harturas, salud y perpetuamente próspera, vida longeva, lozana vejez y, en fin, la estrecha vecindad con Cristo en los cielos, cosa la última que no quieren que ocurra sino lo más tarde posible, es decir, cuando emigran a su pesar de los placeres de esta vida, a los que se aferran con los dientes: entonces es cuando quieren sustituirlos por las delicias celestiales.

A este lugar correspondela especie de negociantes, de militares o de jueces que, por haber apartado una vez de tantas rapiñas una menuda ofrenda, creen ya purificada la hidra de su conducta y redimidos como por contrato tanto perjurio, tanta libidinosidad, tanta embriaguez, tanta riña, tanto crimen, impostura, perfidia y traición, y redimidos de suerte que les es lícito reanudar de arriba abajo todo un mundo de delitos.

¿Quiénes, empero, más necios ni más felices que estos que, por recitar diariamente aquellos siete versículos de los Sagrados Salmos, se prometen aún más que la suprema felicidad? Se cree, por cierto, que estos versículos mágicos le fueron indicados a San Bernardo por cierto demonio bromista, pero más frívolo que astuto, como que el pobre salió mañosamente trasquilado.

Estas cosas tan estultas, que casi a mí misma me avergüenzan, son, sin embargo, aprobadas no sólo por el vulgo, sino también por los que declaran la religión. ¿Pues qué? A lo mismo corresponde el que cada región reivindique algún santo peculiar y que cada uno posea cierta singularidad y se le tribute culto especial, de suerte que éste auxilia en el dolor de muelas, aquél socorre diestro a las parturientas, el otro restituye las cosas robadas, el otro socorre benigno en los naufragios, estotro preserva a los ganados, y así sucesivamente, pues detallarlos todos sería latísimo. Los hay que valen para varias cosas, sobre todo la Virgen Madre de Dios, a la que el vulgo casi tiene más veneración que a su Hijo.

-- La Locura

5 comentarios:

Benjamín Carvallo dijo...

notable el libro de rotterdam. es actual y contingente pese a su epoca. por ser el cristianismo un sistema q se basa en la tradicion, es muy dificil q cambien sus cimientos o q presente algun progreso, mas alla de perdonar el infierno a algun pecado venial, actualizar las listas de santos y de virgenes, o cambiar la pena de muerte por el tormento eterno sobrenatural, desde q la iglesia se vio forzada a dejar de asesinar paganos y brujas.

el video, por otro lado, espantoso, y muy reciente. sebastian piñera y sus ministros asistiendo a un rito evangelico en calidad de autoridades del pais como si se tratara de un acto civico. las palabras del pastor son enfermizas como puede esperarse usualmente del clero. el problema radica en q el pastor tuvo cobertura en CNN por asistir las autoridades a oir su consejo. ¡Y como no! si las autoridades de un estado secular salen hablando de dios con respecto a sus proyectos de ley, incluso de vetar uno si se aprueba democraticamente. ciertamente es digno de la Locura.

este problema surge por la idea de tener ministros de diversas religiones cristianas como capellanes de la Moneda. ¿por q necesitaria una casa de gobierno del SXXI un capellan?? digno tb de la Locura. la explicacion q dan es q kieren dar cobertura a las religiones nacionales. el problema es q no existen "religiones nacionales" sino religiones particulares y un gobierno central q supuestamente es secular, al menos en teoria.

Beno Espinoza dijo...

Gracias por al articulo, exelente información, me parece una pena lo que ocurre en este país , con la ignorancia y el aprovechamiento de algunos "santos".

gracias denuevo!

Renato Mendoza dijo...

El video? ASQUEROSO. Las palabras de un evangélico son repugnantes como siempre podemos esperar que vengan del clero. VETO PRESIDENCIAL? Antidemocrático. No hay separación efectiva de Estado-iglesia.

pablo Navarrete dijo...

¿ Sí le rezo a Steve Jobs, será posible que alguna vez tenga un Iphone último modelo ?
No pierdo nada con intentarlo.
Steve Jobs ruega por mí...

AranTheory dijo...

Parece que hay que recordarle a algunos que es lo que significa separacion de Iglesia y Estado



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