Los niños índigo… El futuro de la humanidad en sus manos

por | 1 diciembre, 2010

La siguiente definición es pirateada sin asco de Wikipedia:

El término compuesto ‘niños índigo’, se origina en el libro del año 1982 ‘Understanding Your Life Through Color’ (Comprendiendo tu vida a través del color) de Nancy Ann Tappe, una autoproclamada psíquica y sinestésica que afirmó poseer la habilidad de percibir el aura de las personas. Según sus escritos, comenzó a notar que muchos niños estaban naciendo con auras de color índigo hacia finales de la década de 1970. A principios del siglo XXI, Tappe afirma que el 97% de los niños menores de diez años y el 70% de los que tienen entre 15 y 25 son “índigo”. Sin embargo, ningún estudio científico ha conseguido comprobar sus dichos.”

En 1998, apreció el libro ‘The Indigo Children: The New Kids Have Arrived (Los niños índigo: los nuevos chicos han llegado)’, escrito por el matrimonio formado por Lee Carroll y Jan Tober, que popularizó esta seudociencia.

Según los textos de Tappe, Carrol y Tober estos niños privilegiados tienen dones paranormales o sobrenaturales como:

– la telequinesis,
– la clarividencia,
– la piroquinesis
– la capacidad de sanación.

Se preguntarán cómo reconocer a un muchacho que tiene un aura azul… Fácil aquí hay una lista entregada en los textos citados:

– Tiene energía en exceso (¿es hiperactivo?)
– Necesita adultos emocionalmente estables y seguros a su alrededor (¿ellos no más?)
– Puede frustrarse fácilmente porque tiene grandes ideas pero pocos recursos o personas dispuestas a ayudarle a realizarlas (¿Culpa de otros entonces?)
– Aprende fácilmente a un nivel exploratorio y se resiste a aprender de memoria o escuchando solamente (es decir, le va pésimo en la escuela pero por culpa de la escuela)
– Puede resistirse a la autoridad si ésta no está democráticamente orientada (¿Desobediente pero por culpa de las autoridades?)
– Si experimenta fracasos a edad muy temprana, pueden llegar a desarrollar bloqueos de aprendizaje permanentes. ( Es superior, pero… ¿fracasa por culpa de otros?)
– No dura mucho tiempo sentado a menos que esté absorto en un tema de su interés. (¿O sea no puede aprender?)

Estos niños que nacen creyéndose reyes (esa frase no es mía), tienen algunos problemas bastante peculiares, copiaré algunos puntos:

4. Ellos tienen dificultad en aceptar una autoridad absoluta (autoridad sin ninguna explicación o sin más alternativas). (¿Obedecer a padres, profesores, policías, jueces, gendarmes, etc.?)
5. Ellos simplemente no harán ciertas cosas; por ejemplo: esperar en una fila es muy difícil para ellos (esta es divertida… vienen a salvar el mundo pero no respetan a los que no tienen sangre azul, perdón aura azul como ellos.)
7. Con frecuencia ellos tienen mejores formas de hacer las cosas, tanto en la casa como en la escuela, lo que los hace ser como rebeldes, inconformes con cualquier sistema (sin comentario… da para mucho).
11. Tienen problemas para controlar su ira cuando algo les hiere profundamente o son testigos de injusticias (es decir que actúan mal, pero por culpa de otros).

Bien, poniéndonos serios, los escépticos tendríamos las siguientes dificultades para entender unos niños para los cuales “el planeta no está preparado”:

La primera pregunta obvia es: ¿Están seguro que existen? (Recuerdo “el dragón en la cochera” como se dijo días atrás), ¿Cómo pueden asegurarme que existen?

Otra pregunta es ¿De verdad pueden ver el aura de los niños? … ¿Lo han hecho alguna vez?. Según la teoría existen máquinas que pueden ver el aura, pero NUNCA se ha hecho este experimento. La forma de reconocer a los de “aura índigo”, es esa lista fantasiosa, ambigua e indefinida, recién leída y que depende de la observación subjetiva.

¿Han puesto una fila de 100 niños y en prueba de doble ciego han comprobado si funciona lo que afirman? Los charlatanes de esta teoría saben mucho que decir a los padres, pero nunca miden a los niños. Depende de convencer al padre para que empiece a pagar estos cursos, libros y terapias. El propio libro indica estudios científicos y cita universidades que no tienen en sus registros tales experimentos. En otras palabras toda la teoría de los niños de aura azul salió de la imaginación de esos autores.

Tal como en otras seudociencias terminan diciéndonos que es cuestión de fe. O el viejo argumento Ab Hominem atacándonos que somos envidiosos, mentes cerradas, etc. Acá la respuesta escéptica es la de siempre… Usted afirma que existe algo distinto, usted tiene la carga de la prueba (onus probandi). Haga una demostración repetible en cualquier lugar con una fila de niños placebo y niños índigos mezclados al azar sin saber cuáles son cuales (doble ciego) y con experimentos o pruebas (incluso inventadas por ustedes mismos) muestren cuales son índigos para que todos nosotros los aceptemos. Por último… muestren el aura coloreada de la que tanto hablan. ¿Es mucho pedir?

Sin embargo como todo tiene que existir una respuesta para explicarse cómo un libro tan malo, absurdo, ilógico y sin fundamentos pegó tan fuerte. Tengo mis teorías:

“Los padres trabajan más y dejan mucho tiempo a los niños solos: comiendo la chatarra que ellos quieran, viendo en TV lo que deseen, pegados al computador, sin leer textos literarios y fracasando en lo que hagan. Ese padre se extraña que el niño sea tan hiperkinético y que le vaya mal en el colegio, a pesar que gasta mucho en la cuenta del celular, TVCABLE e internet (Cómo que si el niño usara internet para estudiar…). Entonces para evitar el sentimiento de culpa, aparece este libro que le dice lo que todo padre desea escuchar.
– El niño es especial y le va mal por culpa de los otros niños, profesores, vecinos, la nana, y los mayores que no saben seguirle la corriente igual que los padres.”
– Vivimos en un mundo mágico donde el niño tiene la suerte de nacer azul sin tener que esforzarse.
– Todo es cuestión de gastar dinero en informarse con libros y charlas. Tolerarle que se salte su turno, tenga pataletas, se crea monarca, etc., sin pasar rabias ni preocuparse… total es “índigo”. El problema es de los profesores y compañeros que no respetan su privilegio de nacer con sangre azul… digo aura azul.

Ahora bien, tal como en otros casos de charlatanes y seudociencias, donde alguien siempre contraataca diciéndonos la cantinela: “hey tu escéptico …¿En que te molesta que tu prójimo gaste su propio dinero en Tarot, Adivinación, Pulseras mágicas, Elixir dietéticos, Santería, Terapias alternativas, horóscopos…etc., etc., etc.?“. Quizás en esos casos es sólo cuestión de separar un tonto de su dinero. Acá hablamos de personitas humanas y su futuro. Todos suponen que los padres siempre desean lo mejor para su hijo… pero hay un daño que queda en ese niño que le toleran su desorden, rabietas, indisciplina, descortesía, etc. Además enseñándole que la culpa siempre es de los demás y que es tan especial que toda la humanidad depende de él… Ese daño lo pagaremos todos nosotros.

Moraleja: “No está demostrada la existencia de niños índigo. Está más que demostrada la existencia de padres ingenuos y mal criadores”.

(Foto vía: Sonríe Mamá)